lunes, 25 de enero de 2016

Margaret A. Murray., una arqueóloga avanzada a su tiempo.




Margaret A. Murray., una arqueóloga avanzada a su tiempo.

Margaret Murray (Calcuta, India, 1863-Welwyn, Reino Unido1963). Arqueóloga y antropóloga. Empezó sus estudios con el famoso arqueólogo William Petrie. Fue la primera mujer que pudo vivir de la enseñanza de la arqueología, en una materia dominada exclusivamente por los hombres. Profesora asistente en 1909, profesora en 1921, y profesor asistente de Egiptología en 1924, ya con 64 años, puesto que ocupó hasta 1935.  Publicó más de 80 libros y artículos, algunos de ellos sobre jeroglíficos y lengua egipcia, pero sus intereses principales se centraron en la antropología y la etnología. 
Desarrolló sus investigaciones arqueológicas en Malta (1921-1923), el yacimiento medieval de Stevenage (1925), Menorca (1930-1931), y algunas veces trabajó junto a Petrie, o sola, en la necrópolis nabatea de Petra, y también en Palestina, en yacimientos de la edad del bronce.
  Pero también es muy conocida por sus trabajos antropológicos sobre la brujería en Europa y por su explícito feminismo.
En el caso particular de sus excavaciones en España, en la isla de Menorca, cabe resaltar que sus trabajos y publicaciones, en muchos aspectos, no han sido todavía superados, y constituyen una referencia inexcusable para cualquier investigador de la prehistoria de Menorca. Murray se centró en la excavación de una parte de dos grandes poblados talayóticos (Trepucó y Sa Torreta), y de una naveta de enterramiento (Sa Torreta), entre los años 1930 y 1931. En los dos poblados excavó los santuarios de taula, y algunas habitaciones domésticas, proporcionando los primeros datos científicos fiables sobre la funcionalidad y cronología de estos monumentos emblemáticos y originales de Menorca, atribuyéndoles una clara función religiosa. Así mismo, la excavación de la naveta de enterramiento de Sa Torreta supuso contar con el primer estudio científico de antropología física sobre la población prehistórica insular, así como el conocimiento de los primeros ajuares funerarios de este tipo de monumentos. El detalle y precisión de los textos y láminas de las correspondientes memorias de excavación ayuda todavía hoy a tener una idea clara de los ajuares materiales de este tipo de monumentos.



Principales publicaciones: Elementary egyptian grammar (1905), Egyptian sculture (1930), Petra, the rock city of Edom (1939), The splendor that was Egypt (1949). The witch-cult in western Europe (1921), The genesis of religion (1963).

Para el caso concreto de Menorca: Cambridge Excavation in Menorca: Trapucó, part I and II (London), y (1934).Cambridge Excavations in Menorca. Sa Torreta. London.

 Lecturas: Excavating women. A history of women in European archaeology. Ed. By Margarita Díaz-Andreu y Marie Louise Stig Sorensen. London.

Apunte biografico que elaboré para el diccionario histórico de la Arqueología de España.

-Margarita Díaz-Andreu, Gloria Mora, Jordi Cortadella; coordinadores. Prol., Enrique Baquedano. 2009. Diccionario Histórico de la Arqueologia en España. Ed. Marcial Pons Ediciones de Historia.  782 pgs. Madrid. ISBN: 9788496467453.
Lamina del libro sobre Sa Torreta de Tramuntana, con diferentes vasos cerámicos procedentes del yacimiento arqueológico.
 

viernes, 1 de enero de 2016

Molina de Aragón, señora del Señorío.


Castillo y ciudad de Molina de Aragón

Molina de Aragón, señora del Señorío.
Así es como se llama esta tierra molinesa, el Señorío de Molina de Aragón, también llamada –por pocos años- Molina de los Caballeros.
Es una pequeña ciudad enclavada entre Teruel y Guadalajara, que durante la Edad Media y hasta el siglo XIX, jugó un importante papel histórico en la zona, destacando especialmente durante la Edad Media, la condesa Doña Blanca de Molina, que dirigió con sentido común los destinos del Señorío puesto que su marido, Alfonso Fernández el Niño –hijo del Rey Alfonso X- se dedicó fervientemente a batallar contra los moros, muriendo en acto de servicio en 1282, durante una campaña contra las fronteras del reino de Granada.   Doña Blanca demostró sus dotes de buena gestora fomentando el comercio con Aragón y Castilla, pero también parece que fue una buena estratega militar, puesto que ganó una importante batalla contra las tropas aragonesas entre Tordellego y Tordesillos (1283), a partir de la cual se firmó la paz entre las partes. –al enviudar, tanto Castilla como Aragón se disputaron su mano, puesto que el Señorío era una comarca próspera y estratégica para ambos reinos. Al final Sancho IV el Bravo se llevó el gato al agua –con trampas y todo tipo de artimañas, llegando a “secuestrar” a doña Blanca en León, a donde llegó engañada ante la noticia de que su hermana María, casada con Sancho IV, estaba muy enferma. Finalmente, tras el cautiverio, firmó de nuevo testamento en el que legaba el Señorío a Sancho IV de Castilla, pero este tuvo el detalle de cedérselo a su vez a su esposa Doña María, y hermana de Doña Blanca. Doña Blanca murió en 1293, pasando así a heredar el Señorío Dona María de Molina. Al morir ésta en 1321, su nieto Alfonso XI de Castilla, Señor de Molina, heredó este título, que por cierto ostenta entre sus blasones el actual rey Felipe VI, que es también Señor de Molina. 
  Entre los monumentos de la época que podemos observar todavía en la ciudad está el espectacular castillo –el tercero más grande de España-, así como la Iglesia de Santa Clara y el Convento de San Francisco, este último muy reformado pero en el que se observan interesantes restos románicos y góticos. La orden de caballeros creada por Doña Blanca permanece todavía presente cuando en la procesión de El Carmen, celebrada en agosto, se organiza el desfile de la milicia molinesa.
  Molina es el castillo. Está compuesto por hasta tres recintos amurallados, a los que se une la Torre de Aragón por su parte norte, formando una fortaleza imponente. Se conservan bien el recinto superior, el que conforma el alcazar, con altas torres almenadas en las que se abren algunas ventanas de arco de medio punto. Otro recinto parte de este primero, y posteriormente otro tercero, dentro del cual se situó la ciudad propiamente dicha y que acababa en los Adarbes. El paso del tiempo ha transformado mucho este tercer perímetro, integrándolo en la ciudad.


  El castillo es de origen musulmán –aunque probablemente la cima estaba ocupada por un castro celtíbero-, puesto que las fuentes históricas hablan del “Caid Ibn Galbun” como defensor de Córdoba. En el Cantar de Mio Cid se menciona al moro Abengalbon como un amigo poseedor de “Molina” y alcaide de la ciudad.
Alfonso I de Aragón lo conquista a los musulmanes en 1129, mandando reconstruir y ampliar la fortaleza, entregándolo a la familia de los Lara.
  Recientes excavaciones en un lugar junto al castillo llamado “Prado de los Judíos”, se  han puesto al descubierto los restos de una sinagoga judía, que conserva muy bien su planta y en cuyos trabajos de excavación se localizaron hermosas yeserías que conservaban en gran parte su color.

Prado de los Judios, con los pilares de la sinagona en primer término.




  La ciudad fue destruida durante la Guerra de Independencia, al ser incendiada por los franceses.
  A pesar de todos estos avatares, Molina de Aragón conserva un patrimonio histórico espectacular que vale la pena visitar y preservar para el futuro.

Convento de Santa Clara


sábado, 21 de noviembre de 2015

Descubriendo la Cova des Mussol.

Creo recordar que fue en mayo o junio del año 1997, siendo yo conseller de Cultura del Consell Insular, cuando recibí una llamada de Pedro Arnau. En cuanto me dijeron que era el quien llamaba, ya me puse en guardia. Sus noticias no solían ser menores. Tenia como precedente el hallazgo de la Cova des Càrritx, en 1995.
  Efectivamente, su llamada era para anunciarme el hallazgo de otra importantísima cueva prehistórica, la que bautizaron con el nombre de Es Mussol, porque en la bajada hacia la boca de la cueva se cruzaban con el nido de uno de estas rapaces.
Por aquellas fechas, en el CIM solo había una arqueóloga, Joana Gual, por lo que enseguida la llamé y organizamos una visita para valorar la situación e importancia de la cueva. Necesitamos la ayuda de los bomberos del parque movil de Menorca que -en su tiempo libre muchos de ellos- siempre nos han ayudado en estos menesteres. La ayuda de Guillem Triay siempre es valorada en mucho. El y Pedro fueron los que diseñaron el sistema para bajar hasta la cueva, mediante cuerdas y poleas.
La cueva se hallaba emplazada a unos 40 metros, en un acantilado sobre el mar, al que solo en días de mucha calma puede accederse, y a la que probablemente en la prehistoria, debía accederse de forma algo más sencilla... aunque no lo sabemos tampoco seguro.

Accediendo a la Cova des Mussol en 1997





















 Por las noticias que nos avanzó Pedro, la cueva natural, estaba intacta, y conservaba importantes objetos y contextos arqueológicos "in situ" de gran importancia histórica. Era necesario bajar para valorar la situación de los restos y así poder emprender, con mayor conocimiento de causa, el operativo para su excavación y protección.
  Era la primera vez que Joana y yo nos deslizábamos con cuerdas haciendo rappel por un acantilado. La primera vez, así, a la brava. Realmente asustaba. Fue la primera vez que me sentí "colgado como una sobrasada", sobre el vacío. Menos mal que Pedro nos acompañó durante todo el trayecto de bajada, al lado, orientando donde poner pies y manos. Recuerdo perfectamente que, al llegar Joana al pié del acantilado, junto a la boca de la cueva, soltó un sonoro "P.... talaióootics!!!".
  Sin embargo, el esfuerzo mereció la pena. Pudimos contemplar, por primera vez, un conjunto arqueológico de suma importancia para la arqueología de Menorca.
  Se aprovechó la presencia del equipo de arqueólogos de la Universidad Autónoma, con Vicente Lull al frente, puesto que estaban ultimando sus investigaciones en la también recientemente descubierta Cova des Càrritx, para organizar su excavación ante la importancia de los restos descubiertos.
La operación no fue fàcil, puesto que a la dificultad de acceso, se añadía la necesidad de contar con especialistas en conservación de madera y otros restos orgánicos.
  El dificil acceso a la cueva había impedido que nadie, seguramente desde la prehistoria, hubiera vuelto a acceder al interior de la caverna. En una de las salas había un pequeño lago de agua dulce, en el interior del cual se depositaron algunos objetos, entre los que destacan dos discos de marfil de elefante, lo que demuestra que la isla estaba en la órbita de los contactos comerciales entre Africa y el continente.
  Sin embargo, lo más interesante fue el hallazgo de una recóndita cámara, localizada en una zona absolutamente oscura de la cueva, en el interior de la cual se llevaron a cabo ritos relacionados con las creencias de estas sociedades. Se pudieron localizar los restos de al menos, tres tallas hechas sobre madera, una de las cuales estaba en muy mal estado de conservación y  no podía identificarse que representaba. En cuanto a las otras dos, una representaba una cabeza humana, con la nariz prominente, y la boca abierta en actitud de hablar, y la otra representaba un ser mixto, con rasgos zooatropomorfos. Esta talla se observaba bien a simple vista. Sin embargo la otra, no. Estaba vuelta de espalda, y no podía observarse su rostro, al estar vuelto hacia la pared. No pudimos contemplar su cara hasta que Noel Siver, la restauradora, con sus cuidadosas manos le dió la vuelta, Entonces se levantó una exclamación enorme!. Lo que contemplábamos era algo inimaginable, La pequeña talla tenía ojos rasgados, mentón prominente como representando una barba, labios rectos, nariz achatada, y unos pequeños cuernecillos de cérvido que habían sido representados en fase de crecimiento, La imagen nos impactó por la novedad que suponía encontrar un objeto así. Todos empezamos a discutir sobre que representaba realmente. Su aspecto era realmente el de un "petit dimoni", y las conjeturas sobre su significado generaron intensos debates. Finalmente, los rasgos morfológivos de la talla llevaron a plantear a los investigadores que estaban ante la representación del dios astado "Cernunnos", un dios de origen celta. Esta es una hipótesis discutida por algunos investigadores, que la ponen en duda. Sin embargo, no hay muchas otras alternativas fundadas sobre bases sólidas.
  Mi querida amiga y catedrática de Prehistoria de la Complutense, Angeles Querol, al verla un día en el museo de Ciutadella exclamóm medio en broma: "Anda, pero si es un myotragus!!".
Este comentario me ha hecho pensar muchas veces sobre esa idea. Las cuevas y cavernas estaban llenas de esqueletos de estos antiguos habitantes de Menorca y Mallorca, por lo que la hipótesis de Angeles Querol no debe descartarse. Los habitantes de Menorca bien pudieran haberse inspirado en ese animal extinto.
  El hallazgo de Es Mussol está perfectamente documentado y explicado en las publicaciones correspondientes. Es un hallazgo excepcional, puesto que las tallas fueron datadas por C-14 entre el siglo XII y el XI cal a.C., y suponen uno de los pocos ejemplos en Europa de este tipo de objetos.
Es una verdadera lástima que no puedan contemplarse en el marco de las colecciones que se exponen en el Museo de Ciutadella. Los restos de Es Cárritx y de Es Mussol merecerían, por si solos, un espacio expositivo para su contemplación y difusión. Ojalá pronto se les reconozca su papel en la prehistoria de la isla.

Talla de madera representando a un personaje astado. 
Talla representando una cabeza humana. Foto: Simon Gornés.



martes, 17 de noviembre de 2015

Una breu historia de les excavacions a l'Hipogeu XXI de Calascoves.

D'aquí a unes poques setmanes sortirà publicada, com a monogràfic de la Revista MAT's de la UIB, la memòria de les excavacions arqueològiques que varem dur a terme, com a codirectors, na Joana Gual i jo. Fa d'açò més de 20 anys, el 1993. Per circumstàncies de la vida, la investigació es va allargar.... i paralitzar durant molt de temps. Ara, finalment, fa un any, la varem poder finalitzar i trobar un lloc on publicar aquesta investigació. 
  Arran de la detecció d'un espoli a que estava sotmes l'hipogeu, la Conselleria de Cultura del Govern Balear ens va donar permís per a la excavació d'urgència. Varem comptar amb l'ajuda de n'Antoni López i en Toni Puertas, i la col·laboració del Museu de Menorca, llavors dirigit per en Lluís Plantalamor. Record que va ser una excavació dura, perquè l'accés a la cova era molt complicat. Haviem de pujar dalt del penyal, baixar i tornar a pujar fins a la plataforma, des de la qual haviem posat una escala i una corda que duia fins a l'entrada de l'hipogeu. 
  Anar era feixuc, però tornar, carregats amb bosses d'ossos, ho era molt més!. Però varem poder dur a terme l'excavació i acabar els treballs. Malauradament, els sediments de l'hipogeu estaven absolutament remanats i no varem trobar cap resta "in situ". Malgrat açò, la investigació de les restes arqueològiques va ser molt interessant i fructífera, i esperam que ajudi a donar un poc més de llum sobre un període poc conegut respecte dels rites funeraris. 

Pujant cap a l'entrada de l'hipogeu.

L'hipogeu te una estructura arquitectónica molt interessant, essent l'únic de tota la necròpolis de Calascoves que te una columna exempta, a la qual se li va excavar un nínxol en el centre, a mode de capelleta. Desconeixem el sentit original d'aquest element, però de ben segur que hi devien col·locar algun objecte -o persona?- a dins. És un dels llocs rellevants de la tomba. Tota ella està excavada artificialment a la roca, però varen respectat una part del sostre on s'hi formava una colada d'estalacmites. Sabem que aquestes formacions naturals tenien un significat important per a les comunitats talaiòtiques, arran de les troballes de la Cova des Càrritx. 
  Aquesta tomba va estar en ús entre el segle IX i el segle IV a.C.tal i com ens assenyalen tant les datacions de C-14 com els objectes que hi varem trobar adins.  També, cal destacar que en el seu interior hi varem trobar restes de unes 180 persones, de tota edat i sexe. En Jose Luis Pérez va fer unes quantes setmanes a Menorca estudiant les restes al Museu.  Varem poder trobar també moltes restes de fusta, pertanyent a les antigues civeres i tauds de llenya que empraven per a enterrar els morts, tal i com es feia a la Cova des Pas, de Ferreries. L'estudi dels tipus de fuestes d'en Marc Noguera és molt interessant. 
  Una altra dada interessant es que, durant el procés de restauració dels materials localitzats -tots ells havien passat dessapercebuts d'una o altra forma als clandestins- varem identificar una anelleta de plata, així com una punta de llança molt característica per la seva forma d'arpó. 

Arracada de plata.


 Entre les restes faunístiques, cal destacar el nombrós conjunt d'ossos de cues de bòvids, que segurament formarien part de les ofrenes o be, també podría significar que formaven part de les pells de bòvids que feien servir per embolcallar als difunts. La Cova des Pas no ha ajudat a desenfilar la qüestió.


Columna central de l'Hipogeu XXI amb el nínxol en el centre. La fotografia és den Toni Seguí. 

En definitiva, tot i que la tomba estava absolutament remenada, varem poder contextualitzar un conjunt de materials arqueològics que ajuden a entreveure una part dels rites funeraris d'un moment de la prehistoria menorquina del qual no en tenim massa informació. Imaginar com devia ser la tomba en el seu estat original, ens fa pensar en la complexitat simbòlica i espiritual de les comunitats prehistòriques menorquines. Realment totes les tombes eren així de riques i complexes? És l'hipogeu XXI un cas excepcional dins la prehistoria de Menorca? El moment en el qual la tomba està en ple ús és un moment de transformacions i canvis a Menorca. Els talaiots estàn en la seva darrera fase constructiva, les navetes funeraries deixen d'emprar-se, i a l'illa arriben ja comerciants orientals -fenicis i més tard probablement grecs- que introdueixen materials de luxe -vi, estatuetes de bronze, instruments i armes de ferro, probablement també teixits i altres mercaderies exòtiques- , que tindran una forta influència sobre les societats prehistòriques menorquines. 

Denes de faiença
Detall de les denes de faiença




 Porta d'accés a l'hipogeu i vista de Calascoves. La foto és den Toni Seguí.
Tot just surti a la llum la memòria, vos ho farem saber. Serà en format digital, així que estarà disponible per a tothom.